martes, 2 de marzo de 2010

Revolución ciudadana... persecución y “cana”


Estamos ante un gobierno y un proyecto reformista que busca desvincular a las masas y sus organizaciones de la supuesta “revolución” en la que esta encaminado, no esta dentro de sus planes la participación de los pueblos como actores y ejecutores del proceso de cambio y transformación social; erige la figura del presidente Correa a un ser súper capacitado con el que nadie puede discernir, ni contradecir, (figura autoritaria, déspota y egocéntrica); trata de implementar en nuestro país un modelo desarrollista aplicando una política clientelar y populista; impulsa la persecución a dirigentes de las organizaciones populares y de izquierda, trata de dividirlas y penaliza su lucha, utilizando como su sirviente al fiscal general que cumple la voluntad del presidente.

La fiscalía ha entablado juicios por delitos contra la seguridad interna del estado, por terrorismo y subversión, a todos los líderes y pueblos que han levantado su voz para que no se abandone el proyecto democrático y sobre todo no aprueben leyes con claros contenidos neoliberales. Alianza País y su mandamás, Correa, se olvidaron que los estudiantes universitarios, los indígenas, los obreros, los pequeño comerciantes, los pobladores de los barrios, profesores, mineros fueron pilar fundamental de los triunfos electorales que tanto pregona, quienes de pronto cuando le empezaron a pedir la real radicalización del proyecto de cambio y la ejecución de medidas en contra de las clases dominantes se convirtieron en conspiradores y blanco de ataques verbales, elaboradas mentiras e insultos, mientras se sienta y se pone de acuerdos con los enemigos del pueblo, Hilary Clinton, Juan Manuel Santos para afirmar los lazos de dependencia, de un lado, y de otro con los empresarios e industriales para planear las medidas impopulares y neoliberales y conculcar los derechos laborales y sociales obtenidos en la lucha.

Los combatientes populares, los combatientes por la libertad, rescatamos la valentía de nuestro pueblo para enfrentar la acción terrorista del Estado al servicio de la “revolución ciudadana” que encarcela y persigue, llamamos a crecer en la unidad como una garantía para alcanzar victorias en el combate popular, no acallaran la voz de los inconformes, no bajaran las manos de aquellos que empuñamos las armas por la revolución, no podrán detener el torrente revolucionario de hombres y mujeres que trabajamos decididos por la insurrección como única vía para alcanzar la transformación social en nuestro país, nunca el reformismo, el populismo y el autoritarismo, vencerán la audacia y valentía popular.

Participación de los obreros en la Revolución Mexicana


La determinante lucha que emprendería el pueblo mexicano por liberarse de las miserables condiciones de vida en las que la dictadura de Porfirio Díaz y sus sucesores, no tuvo como único protagonista al movimiento campesino alzado en armas, si no que engendró como aliado fundamental a la naciente clase obrera de México.

Después de 30 años de dictadura, el descontento social era generalizado. La clase obrera empezaría a dar sus primeras manifestaciones de descontento hacia las clases gobernantes a inicios de 1901, cuando en San Luis Potosí se reunió un Congreso Laboral organizado por el Club Liberal “Ponciano Arriaga”, donde destacarían como líderes los hermanos Flores Magón.

En 1906 estalló el primer conflicto obrero en la fábrica Cananea Copper Company, de Sonora, la cual fue aplacada con brutal represión. Esta huelga comenzó el 1 de junio, los trabajadores exigían: “la jornada de ocho horas, un mejor salario y contra de la discriminación racial a los mexicanos”. Los trabajadores se amotinaron por dos días y ofrecieron una resistencia feroz durante otros dos días, con armas de fuego.

Un año después, en 1907, se produjo la segunda huelga importante, ocurrió en la fábrica de Río Blanco en Orizaba en México central. En abril de ese año, unos cuantos trabajadores de Río Blanco formaron el Gran Circulo de Obreros Libres (GCOL), el que tomo la batuta del sindicalismo fabril de México.
Para el 7 de diciembre, convocaron a un gran mitin que reunió a cerca de 3.000 trabajadores, en la que se estableció una serie de demandas, que incluían una jornada laboral más corta y el pago de horas extras entre otras.

Las represalias de los propietarios no se harían esperar, los despidos a los trabajadores afectaron a 57.000 personas en Puebla, Orizaba, Ciudad de México, Veracruz, Querétaro y Guadalajara.

Los trabajadores le pidieron a Díaz mediación, él aceptó interceder pero respaldó a los propietarios de las fábricas como era de esperarse.

El acuerdo unilateral causó una reacción inmediata contra el gobierno, en Río Blanco, los manifestantes gritaban lemas como “ ¡Muerte a Díaz!” y “ ¡Abajo con la dictadura!” entonces, el 7 de enero, la dirigencia sindical reunió a todos los obreros que llegaban la fábrica, atacaron y quemaron el almacén de la compañía, se trasladaron a la ciudad, atacaron la cárcel y liberaron a todos los presos en todo momento se escuchaba:

“ ¡Muerte a Porfirio Díaz!”.

Para este momento, el Partido Liberal Mexicano, que aglutinaba a los pensadores revolucionarios, había podido organizar unos 44 grupos clandestinos de guerrillas por todo México, algunos con 300 hombres, aunque el promedio era de alrededor de 50.

El General Porfirio Díaz, obligado por la sublevación social, renunció a su cargo de Presidente de la República el día 25 de mayo de 1911, renunciando asimismo el Vicepresidente Ramón Corral. El General Díaz salió esa misma noche para Veracruz, de donde zarpó en un barco alemán y nunca regreso. Más tarde quien sería uno de los incesantes apoyos de la revolución, Francisco Madero asumiría el poder, pero la convulsión social, la ambición del poder, y la multipolaridad de pensamientos impidieron que la revolución se consolide en los beneficios populares. La traición y la conciliación determinaron mas años de combates y derramamientos de sangre inocente que finalmente confluiría con la salida electoral que jamás otorgo paz ni los verdaderos cambios por los que peleaba el pueblo.

La experiencia revolucionaria que concluiría con la firma del Plan de Ayala, uno de los documentos de mayor contenido humano y social, fue aprobado y firmado en una junta de jefes revolucionarios del campo y la ciudad, en la Villa de Ayala el 25 de noviembre de 1911.

En este documento se desconoció al Presidente Madero, acusándolo de debilidad e ineptitud para realizar los postulados de la Revolución. Afirmaba: “Somos partidarios de los principios y no de los hombres”. Su postulado fue: “La tierra es para quien las trabaje con sus manos”, y su lema “Tierra y Libertad”.

En el capitalismo la igualdad ante la ley no existe, es un sueño infantil

Los socialdemócratas y derechistas erigidos en el gobierno de Rafael Correa vienen persistiendo que la “revolución ciudadana” ha instaurado la igualdad ante la ley.

Esta afirmación es un embuste más de quienes maquillan al capitalismo y sueñan con ver al sistema capitalista convertido en un sistema socialista.

Para los revolucionarios no puede haber justicia sin igualdad, pues la discriminación y la exclusión son la causa de todo conflicto social en una sociedad como la nuestra dividida en clases sociales, lo afirmamos, aunque esta verdad provoque desequilibrios psicológicos en el Presidente Rafael Correa y sus renegados colaboradores.

En Ecuador que sigue siendo un país capitalista donde confrontan burgueses y proletarios, la ley es un instrumento que es elaborado y está al servicio de los que tienen el poder económico y político; los que ejecutan la ley son los jueces, conjueces, magistrados, ellos, siempre favorecen a los que tienen el dinero para pagar una sentencia favorable a sus intereses, de esta manera es un medio, para a través de la corrupción, hacer rico a otro y provocar sentencias injustas.

Los esfuerzos realizados hasta hoy logran progreso, pero todavía la igualdad es una aspiración constante: por la igualdad de género, contra la discriminación étnica, laboral y toda forma de exclusión. El consenso pareciera ser la regla cuando se escriben los derechos y se aprueban en la Asamblea pero hay un evidente incumplimiento que se evidencian al momento de materializarlos. En la vida cotidiana, el hombre del pueblo, siente que existe desigualdad, que la ley sigue siendo para el de “poncho” En el sistema capitalista, siempre habrá quien esté por encima de los demás y busque privilegios en perjuicio de los derechos de las mayorías populares, en el gobierno de la “Revolución Ciudadana” cada día, se hace más evidente este hecho, mientras, su propaganda pretende mantener el sueño infantil de la igualdad ante la ley EL principio de igualdad de todas las personas ante la ley Según es el sentir de la Constitución, no es otra cosa que el derecho a que no se establezcan excepciones o privilegios, que no se excluya a unos de lo que se concede a otros en iguales circunstancias.

El pensamiento de la igualdad se presenta íntimamente conectado con la justicia, se podría decir que ser tratados con justicia es equivalente a ser tratados de un modo igual. Esto no sucede en el Ecuador, incluso quienes presentan un punto de vista crítico al gobierno es objeto de persecución, encarcelamiento y utilización de la violencia reaccionaria como sucedió en Dayuma, en Macas y lo más reciente en Otavalo, confirmando que la libertad del Presidente y sus colaboradores, no admiten, puntos de vista y formas de lucha impulsadas por la izquierda y por la revolución. Y la justicia, fiscales y jueces, esta para juzgar a los que “ofenden” la sensibilidad de un Presidente vanidoso y prepotente.

Para los revolucionarios la única manera de alcanzar la igualdad ante la ley, está dada por el asalto al poder, el cambio de un Estado represor autoritario con una justicia arrodillada a la burguesía por uno que privilegie la igualdad de los de abajo, eso solo se logrará con la Revolución Social y el Socialismo.


“Taita Obispo” Leonidas Proaño


Este año se cumple 100 años de su nacimiento y el 31 de agosto, 22 años de su muerte. Por lo que los Combatientes Populares le rendimos homenaje, presentando una breve reseña de su vida y un poema, por ser un religioso impulsor de la Iglesia libre y liberadora y comprometido con las nacionalidades indígenas y el cambio social.

Proaño nació en San Antonio de Ibarra, hijo de padres pobres tejedores de sombreros de paja toquilla, se ordenó sacerdote en 1936; de 1954 a 1985 fue obispo de Riobamba, impulsó el proyecto de Escuelas Radiofónicas Populares del Ecuador ERPE, con programas encaminados para la alfabetización, educación y evangelización de los pueblos indígenas.

Entregó tierras de la Iglesia a los indígenas y promovió centros de capacitación técnica.

Pero no todo le resultó fácil a Proaño en su acción sacerdotal identificada con los indígenas y pobres de los sectores donde trabajó, pues fue rechazado y perseguido por los terratenientes y los jerarcas de la Iglesia que lo consideraban agitador social, subversivo, apartado de su misión.

Monseñor Leonidas pensaba que: “O bien caminamos en el sentido del Evangelio, sin rehuir su incidencia en lo político, abiertamente, o bien, con el pretexto, con la fórmula de que la Iglesia no se mete en lo político contribuimos políticamente a que este sistema de dominación, de pecado, permanezca y se consolide. Y en ese caso somos traidores del Evangelio ya que el Evangelio es subversivo frente a una sociedad estructurada sobre la injusticia y la muerte”.

De este ex obispo de la diócesis de Riobamba, poeta, escritor a quien en 1986 se propuso como candidato al Premio Nóbel de la Paz , recogemos un poema: Mantener siempre atentos los oídos al grito de dolor de los demás y escuchar su llamada de socorro,

es SOLIDARIDAD.
Mantener la mirada siempre alerta
y los ojos tendidos sobre el mar
en busca de algún náufrago en peligro,

es SOLIDARIDAD.
Sentir como algo propio el sufrimiento
del hermano de aquí y del de allá,
hacer propia la angustia de los pobres,

es SOLIDARIDAD.
Llegar a ser la voz de los humildes,
descubrir la injusticia y la maldad,
denunciar al injusto y al malvado,

es SOLIDARIDAD.
Dejarse transportar por un mensaje
cargado de esperanza, amor y paz,
hasta apretar la mano del hermano,

es SOLIDARIDAD.
Convertirse uno mismo en mensajero
del abrazo sincero y fraternal
que unos pueblos envían a otros pueblos,

es SOLIDARIDAD.
Compartir los peligros en la lucha
por vivir en justicia y libertad
arriesgando en el amar hasta la vida,

es SOLIDARIDAD.

Chile: Vamos a pelear hasta que los colegios vuelvan al Estado”


Pingüinos en lucha: Con ideas claras, agallas a toda prueba y creciente movilización, una vez más los estudiantes secundarios con su acción revelan las tragedias de la enseñanza en el país.

En 1979, la dictadura militar comenzó el proceso de municipalización de la educación preescolar, básica y media, bajo la ilusión de los beneficios de la descentralización administrativa del sistema, pero sobre la verdad de dar los primeros pasos hacia la privatización absoluta de la enseñanza escolar en Chile. En rigor, se pasó de un Estado Docente, fundado en una democracia de carácter desarrollista y de alto intervencionismo fiscal, a un Estado Subsidiario que impuso por la fuerza del monopolio de las armas la neoliberalización de la enseñanza, y su franca mercantilización.

A la fecha, los resultados de la municipalización de la enseñanza corresponden a una de las debilidades estructurales del Estado. De los tres millones siete mil 562 alumnos chilenos, un 42,1% asiste a establecimientos municipales, un 49,7% a establecimientos particulares subvencionados, un 6,7% a establecimientos particulares pagados y un 1,5% a corporaciones de administración delegada. Mientras por cada niño y joven de la educación municipalizada el Estado invierte 48 mil 159 pesos mensuales (92 dólares) en educación básica y 57 mil 391 pesos (110 dólares) en educación media científico-humanista, a un alumno del sistema particular subvencionado, por lo menos, se le duplica y triplica el monto con el pago directo de la familia, mientras un colegio particular pagado cobra a la familia del estudiante un promedio de 250 mil pesos (483 dólares).

Dejando a un lado las observaciones fundadamente críticas respecto de las pruebas estandarizadas a las cuales son sometidos permanentemente los niños y jóvenes de todo el sistema escolar, ellas descubren las relaciones de desigualdad de clases que se reproducen en el complejo educacional. Las escuelas y liceos municipalizados, y gran parte de los particulares subvencionados ponen a este territorio de la enseñanza muy por debajo de los niveles, tanto del Continente, como del mundo. Por su parte, la educación privada continúa campeando en todas las pruebas, pese a que, en términos comparativos, sus resultados son menores que el de los establecimientos privados del resto del mundo.

Desde hace un par de semanas, los “pingüinos”, al igual que en el 2006, son noticia por sus demandas de desmunicipalización de la enseñanza y un sistema escolar íntegramente público estatal, y la gratuidad del pasaje estudiantil. Ya han realizado tomas, paros y marchas, tanto en Santiago, como en algunas regiones.

Conocen la represión, la comisaría, y saben perfectamente lo que quieren.

“Las movilizaciones no van a parar. Toda la decisión recae en la asamblea. Y esto es apenas el comienzo”.

46 años de insurgencia colombiana


en pie, pese al terrorismo oligarca e imperialista

En lo que va de este año Colombia tuvo dos tipos de festejo el primero la conmemoración del Bicentenario de su Independencia del coloniaje español que consolido a la burguesía como clase gobernante sometida al imperialismo. La consolidación de la burguesía como clase sanguinaria y terrorista culpable de cruentos asesinatos masivos y selectivos de pobladores, campesinos y revolucionarios e insurgentes convocaron hace 46 años a cientos de revolucionarios a conformar las guerrillas que persisten y sostienen una resistencia revolucionaria.

El 28 de mayo de 1964 se levanta en armas las FARC-EP y el 4 de julio del mismo año el ELN, acogidos por el marxismo y convencidos que para derrotar los planes de la guerra sucia implementada por los Estados Unidos y ejecutada por la oligarquía colombiana la única vía política es la organización de la violencia consiente de las masas y la organización de las fuerzas guerrilleras que hagan frente a las fuerzas armadas de la oligarquía brazo ejecutor de la violencia reaccionaria.

Desde su nacimiento, estas fuerzas hermanas han dado fuerte batalla a la política guerrerista a los distintos gobiernos liberales y conservadores.

Su lucha es porque la pobreza, la concentración de la tierra en pocas manos, la injusticia, la impunidad, la corrupción, la narco parapolítica, no sea el pan de todos los días para el pueblo colombiano, también para qué los responsables de los crímenes de lesa humanidad, los auspiciadores de la guerra, los narcotraficantes y terratenientes la mayoría de ellos ligados al uribismo sean vencidos con la fuerza de la razón histórica y de las armas para afirmar el compromiso de una nueva Colombia y el Socialismo.

Los golpes recibidos han sido serenamente analizados y puesto en marcha los correctivos necesarios para continuar en el proceso revolucionario, eso nos alienta como organización insurgente, nos empuja a trabajar mejor en tareas que la revolución en el Ecuador nos plantea.

Se mantiene viva la memoria de sus comandantes más recientes Manuel Pérez, Manuel Marulanda, Raúl Reyes y cientos de mandos y combatientes sin rostro que mantienen en alto la convicción de continuar los esfuerzos para vencer al capitalismo e instaurar una patria socialista y revolucionaria.

Saludamos en su aniversario a las Fuerzas Armadas de Colombia FARC-EP y al Ejército de Liberación Nacional ELN y auguramos nuevas victorias en pro de la patria nueva, grande y libre.

Transnacionales al Festín del Petróleo


Apurado en tapar el déficit fiscal creado por el irresponsable manejo económico del país, Correa anunció la aprobación en combo de la nueva ley de Hidrocarburos, casi sin ser tratada en la Asamblea Nacional debido a que el oficialismo, haciendo uso de su autoritarismo y con una incipiente ventaja numérica por la compra de asambleístas, no permitió la socialización ni el debate y que, sin ton ni son, pasó por el ministerio de la Ley para empezar entregando en bandeja de plata el patrimonio petrolero del Estado a las empresas transnacionales que operan en el país.

Las reformas a la Ley de Hidrocarburos, por donde se le vea, además de inmoral, es inconstitucional y antinacional porque viabilizará la entrega de los recursos patrimoniales del Estado, contrariando entre otras disposiciones, el Art. 1 de la Constitución que dispone que: “los recursos naturales no renovables pertenecen al patrimonio inalienable, irrenunciable e imprescriptible del Estado”.

Con la reforma, todos los campos en exploración y producción, operados por las empresas estatales, y en los cuales no existe ningún riesgo exploratorio, podrán ser entregados “a dedo” a cualquier empresa nacional o extranjera. El ejemplo claro fue la entrega del Campo Sacha. La figura que viabilizará la transferencia de los campos petroleros a las empresas estatales extranjeras será la “delegación por excepción”.

Por esta vía, la reforma gubernamental pretende entregar a las transnacionales extranjeras, no solo el petróleo y el gas, sino todos los sectores estratégicos como el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), los oleoductos secundarios, el sistema de transporte de poliductos, gasoductos y terminales, así como las refinerías y negocios altamente rentables.

Con estas reformas claramente neoliberales, a las transnacionales se les disminuye el pago de impuestos a la renta del 44% al 25%. Y con una política de desmantelamiento de la empresa pública, el Estado tendrá una participación apenas del 25% de la explotación petrolera, mientras que las transnacionales se llevarán el 75%, otorgándoseles al mismo tiempo, la posibilidad de explotar y comercializar los hidrocarburos, restándole facultades al Estado. Pero no contento con esto, se permite eliminar el pago de regalías petroleras.

A pesar de todos estos regalos a las transnacionales, el gobierno de Correa reduce del 15% al 3% las utilidades a los trabajadores ecuatorianos, según dice, “para proyectos sociales” desconociendo los derechos laborales que son irrenunciables e imprescriptibles.

Los combatientes Populares, rechazamos enérgicamente la entrega de nuestros recursos naturales a las grandes empresas transnacionales y exigimos la terminación de aquellos contratos lesivos e ilegales, estableciendo auditorias económicas, operativas y ambientales, con sanción a los responsables de la corrupción e impunidad. Así mismo, en defensa de nuestra soberanía, ratificamos la nacionalización del petróleo, anhelo que solo es posible con la revolución social y no con el reformismo correísta.