Los socialdemócratas y derechistas erigidos en el gobierno de Rafael Correa vienen persistiendo que la “revolución ciudadana” ha instaurado la igualdad ante la ley.
Esta afirmación es un embuste más de quienes maquillan al capitalismo y sueñan con ver al sistema capitalista convertido en un sistema socialista.
Para los revolucionarios no puede haber justicia sin igualdad, pues la discriminación y la exclusión son la causa de todo conflicto social en una sociedad como la nuestra dividida en clases sociales, lo afirmamos, aunque esta verdad provoque desequilibrios psicológicos en el Presidente Rafael Correa y sus renegados colaboradores.
En Ecuador que sigue siendo un país capitalista donde confrontan burgueses y proletarios, la ley es un instrumento que es elaborado y está al servicio de los que tienen el poder económico y político; los que ejecutan la ley son los jueces, conjueces, magistrados, ellos, siempre favorecen a los que tienen el dinero para pagar una sentencia favorable a sus intereses, de esta manera es un medio, para a través de la corrupción, hacer rico a otro y provocar sentencias injustas.
Los esfuerzos realizados hasta hoy logran progreso, pero todavía la igualdad es una aspiración constante: por la igualdad de género, contra la discriminación étnica, laboral y toda forma de exclusión. El consenso pareciera ser la regla cuando se escriben los derechos y se aprueban en la Asamblea pero hay un evidente incumplimiento que se evidencian al momento de materializarlos. En la vida cotidiana, el hombre del pueblo, siente que existe desigualdad, que la ley sigue siendo para el de “poncho” En el sistema capitalista, siempre habrá quien esté por encima de los demás y busque privilegios en perjuicio de los derechos de las mayorías populares, en el gobierno de la “Revolución Ciudadana” cada día, se hace más evidente este hecho, mientras, su propaganda pretende mantener el sueño infantil de la igualdad ante la ley EL principio de igualdad de todas las personas ante la ley Según es el sentir de la Constitución, no es otra cosa que el derecho a que no se establezcan excepciones o privilegios, que no se excluya a unos de lo que se concede a otros en iguales circunstancias.
El pensamiento de la igualdad se presenta íntimamente conectado con la justicia, se podría decir que ser tratados con justicia es equivalente a ser tratados de un modo igual. Esto no sucede en el Ecuador, incluso quienes presentan un punto de vista crítico al gobierno es objeto de persecución, encarcelamiento y utilización de la violencia reaccionaria como sucedió en Dayuma, en Macas y lo más reciente en Otavalo, confirmando que la libertad del Presidente y sus colaboradores, no admiten, puntos de vista y formas de lucha impulsadas por la izquierda y por la revolución. Y la justicia, fiscales y jueces, esta para juzgar a los que “ofenden” la sensibilidad de un Presidente vanidoso y prepotente.
Para los revolucionarios la única manera de alcanzar la igualdad ante la ley, está dada por el asalto al poder, el cambio de un Estado represor autoritario con una justicia arrodillada a la burguesía por uno que privilegie la igualdad de los de abajo, eso solo se logrará con la Revolución Social y el Socialismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario