viernes, 24 de julio de 2009

De Manta a Colombia

De Manta a Colombia

Estado Unidos mantiene alrededor del mundo cerca de 700 bases militares para defender sus intereses de dominación imperialistas y aplicar la nueva teoría de la guerra perpetua.

En Ecuador la Base de Manta, que por cierto se develo en sufrimiento para los pescadores ecuatorianos que sufrieron maltratos, acusaciones y el hundimiento de sus embarcaciones tras la cortina de lucha contra el narcotráfico, significó una base de operaciones contrainsurgentes del plan Colombia, donde los gringos entraban y salían, vía aérea o marítima, para desplegar el terror desde Perú hasta Centroamérica, un ejemplo de ello, es el ataque de Angostura.

Ante una decisión soberana del gobierno de Correa, la Base de Manta cierra sus operaciones concluido el periodo de entrega de nuestro territorio por los esbirros de Jamil Mahuad y Heinz Moeller, que ha espaldas del pueblo ecuatoriano firmaron este acuerdo por diez años que dejó en completa impunidad cerca de 300 hechos atribuidos a militares estadounidenses.

Los gringos no encontraron mejor refugio que el del narcoparamilitar de Alvaro Uribe, que le abrió las puertas de Colombia y que como siempre posó de alfombra para la instalación de 5 bases militares en la lucha contra el “terrorismo”.

El nuevo acuerdo de cooperación militar entre EE. UU. y Colombia “negociado mafiosamente” tras las espaldas del pueblo prevé, cinco bases militares, dos en el Caribe (en Cartagena y Barranquilla), otra en el Océano Pacífico (en Bahía Málaga), una más en el centro del país (en Palanquero, junto a La Dorada) y la última en Apiay, en los Llanos Orientales, lo que convierte a Colombia en uno de los principales centros de reacción caribeña y sudamericana en el objetivo de dominación imperialista y sobre todo, en un país ocupado para aplastar la insurgencia del pueblo colombiano.

Este acuerdo impulsado por el Pentágono y del Departamento de Estado tendrá una duración de 10 años, la central de operaciones sería la base Palanquero con capacidad para 60 aviones y una pista de 3.500 metros que permitirá el despegue y aterrizaje de tres aeronaves al tiempo. Tal como en la Base de Manta, este acuerdo les dará inmunidad judicial a los militares y contratistas estadounidenses y aún se desconoce cuanto personal ocupará cada base. Ojo con esto, los Estados Unidos, harán valer la autonomía de los militares estadounidenses cuando las operaciones trasciendan las fronteras colombianas, es decir, la famosa doctrina fascista de seguridad democrática, de capturar al enemigo esté donde esté, puede generar otra Angostura.

En Colombia, la presencia gringa no es nueva, la instalación de estas bases significa una nueva estrategia en los planes de dominación yanqui, extiende su accionar y especifica la lucha anti subversiva, les da nuevo nombre a las bases militares ahora llamadas “lotos”, que en síntesis pueden ser relativamente pequeñas ya que están diseñadas para ampliarse o para que las tropas salten de unas a otras, armadas hasta los dientes, sembrando el terror por donde cruzan.

Tal como funcionó la Base de Manta, bajo el absoluto control gringo, se hará la voluntad yanqui en Colombia, en completo servilismo del gobierno narcoparamilitar de Uribe, con el fin de regionalizar el conflicto, de extender sus tentáculos desde el caribe y latinoamericana para volcar los vientos de cambio que viven los pueblos centroamericanos y sudamericanos, para aniquilar la lucha de un pueblo que durante medio siglo ha empuñado las armas para construir una nueva patria.

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